sábado, 26 de octubre de 2013

viernes, 4 de octubre de 2013

LA REBELIÓN DE LA SINRAZÓN.

TEHERÁN 28 DE DICIEMBRE DE 1956. FILÓSOFO Y POLÍTICO IRANÍ

  Hace unos días el diario EL PAÍS publicó un interesante artículo, LA REBELIÓN DE LA SINRAZÓN,  del filósofo y político iraní Ramin Jahanbegloo, actualmente catedrático de Ciencias Políticas  de la Universidad de Toronto; representante de la reivindicación democrática en su país y, doctorado en filosofía por La Sorbona y postgraduado en Harvard, una de las claves del aperturismo de Irán hacia la cultura occidental. Después de copiar y modificar en Word el comentario quedó así:

La rebelión de la sinrazón


Nos enfrentamos a diversas formas de absolutismo y fundamentalismo que nos han conducido a la unidimensionalidad del pensamiento y ponen en peligro los fundamentos básicos de la civilización humana



En una ocasión Theodor Adorno afirmó que no era posible escribir poesía después de Auschwitz. Escribió esas famosas palabras en 1949, antes de que la palabra Auschwitz pasara a simbolizar el terror y la destrucción a gran escala que fue el Holocausto. La afirmación se enmarca en una crítica más general de la modernidad capitalista y la Ilustración, de la que Auschwitz y la barbarie nazi se consideran ramificaciones. En este sentido, cuando Adorno mencionó Auschwitz no aludía al campo de concentración de la Polonia ocupada, sino más precisamente a los perturbadores procesos culturales occidentales que produjeron lo que hoy se conoce como Holocausto. Un proceso que redujo a humo y cenizas a seres humanos vivos, reduciendo al tiempo todas las formas de discurso al nivel de lo innombrable. “Auschwitz niega todos los sistemas, destruye todas las doctrinas”, afirmó Elie Wiesel. Quizá por eso la afirmación de Adorno sea prácticamente inevitable al debatir la relación entre cultura y barbarie.

En los últimos 50 años, la observación de Adorno ha sido una de las piedras de toque de quienes han escrito sobre la concepción de la cultura y en general sobre la historia de las ideas. Necesitamos analizar lo que podríamos calificar de paradigma pos-Auschwitz, tan evidente en las reflexiones de Adorno sobre la cultura posterior al Holocausto. Adorno expresa la imperiosa necesidad de representar las atrocidades nazis y la imposibilidad de hacerlo. Sin embargo, su llamamiento al silencio no puso fin a la posibilidad de la cultura después de Auschwitz, sino que más bien recalcó la paradójica situación en la que se encontraban poetas, escritores y filósofos después del Holocausto que, siendo una sistemática y mecánica aniquilación de los judíos, perversamente organizada con burocrática eficacia, destruyó la propia idea de cultura vigente hasta el siglo XX. Como escribió George Steiner: “Ahora sabemos que un hombre puede leer a Goethe o Rilke por la noche, que puede tocar a Bach y Schubert, y por la mañana acudir a su trabajo en Auschwitz”.

Auschwitz constituye una aberración, una destrucción ilimitada de la condición humana



Si Auschwitz formó parte esencial del proceso civilizador, parecería razonable decir que no solo tenía que ver con Alemania y con los judíos, sino con el conjunto de la humanidad. La paradoja a la que nos enfrentamos en tanto que sujetos posteriores al Holocausto aparece claramente en primer plano gracias a la siguiente actitud intelectual: guardar silencio y racionalizar ese silencio partiendo del reconocimiento de la incapacidad subjetiva para representar el horror no es más que una ilusión autocomplaciente. La cultura humana ya se había utilizado para envolver los crímenes más bárbaros. Hacer caso omiso de esa cultura después de tales atrocidades se considera una labor imposible. Es decir, Auschwitz es una aberración de nuestras esencias porque constituye una degradación y una destrucción ilimitadas de la condición humana. En consecuencia, no es un accidente o un error histórico, es un trauma de la civilización humana.

Irónicamente, ese trauma no ha quedado detrás de nosotros en la historia contemporánea. Nos mira a la cara en el futuro en calidad de imperativo ético. Esto explica que, para la labor socrática de la cultura en el mundo actual, sea crucial mantenerse fiel a la ética. Esa fidelidad no consiste en desear que la propia vida vaya lo mejor posible, sino en hacer lo que es éticamente mejor para que sea diferente. Kierkegaard vio en este proceso el momento justo en el que se pasa de la “no verdad” a la “verdad”, del “no ser” al “ser”. En consecuencia, la idea de que se puede analizar la vida planteándose preguntas intemporales y universales sigue siendo tan revolucionaria hoy como en la época de Sócrates.

Esta labor socrática de “vivir en la verdad” suscita el espectro de un problema más amplio: pensar en la cultura es una labor crítica que, sin embargo, se enmarca dentro de otra labor mayor: la lucha contra la mediocridad. Las épocas mediocres hacen de la labor socrática algo todavía más necesario y pueden conseguir que los individuos que buscan la excelencia sean más receptivos a sus lecciones. El hecho de que una entidad como la cultura, en apariencia impotente, sea realmente capaz de superar la mediocridad es en verdad sorprendente y alentador. Sin embargo, en muchos sentidos la cultura contemporánea es la peor enemiga de sí misma. La mediocridad, con su insistencia en la fama más que en la ejemplaridad, ha minado la repercusión moral del arte, la filosofía y la literatura en la sociedad contemporánea. El presente será incapaz de criticarse a sí mismo en tanto no pueda acceder a lo que le es ajeno o conceptualizarlo. Sin una crítica del conformismo general, el presente se extenderá indefinidamente y sin solución de continuidad hasta el futuro. En consecuencia, la crítica es la posibilidad de una ruptura, experimentada en el presente. Es una situación en el mundo vivido que ofrece posibilidades alternativas que exigen atención.



Sin una crítica del conformismo general, el presente se extenderá indefinidamente hasta el futuro



A la luz de esta idea de la crítica es donde el lúcido punto de partida de Ortega y Gasset encuentra hoy en día toda su pertinencia y relevancia. “La vida es, esencialmente, un diálogo con el contorno”, decía Ortega en 1924 en Las Atlántidas. En 1929 escribió La rebelión de las masas, libro en el que analizaba la crisis política y social que sufría Europa. No fue el único pensador en detectarla, pero su análisis fue especialmente importante, ya que para él las causas de tal situación radicaban en la generalizada distribución del poder social entre las masas. No hace falta decir que su evaluación, esencial cuando se escribió, resulta todavía más esencial y relevante al aplicarse a nuestro tiempo.

En consecuencia, la “rebelión de las masas” no es un fenómeno privativo del siglo XX, ya que se ha abierto paso hasta el XXI y está cobrando impulso. La “rebelión de la sinrazón” es ahora un problema mundial. Nos enfrentamos a ella en la vida cotidiana, plasmada en diversas formas de absolutismo y fundamentalismo que ponen en peligro los fundamentos básicos de la civilización humana. En la sociedad contemporánea, la rebelión de la sinrazón también ha conducido a la unidimensionalidad del pensamiento y este, a su vez, al eclipse de la alta cultura y a la extinción de los valores intelectuales clásicos entre una población que se ha vuelto totalmente indiferente al sentido de la vida. Según Ortega, “no sabemos lo que nos pasa y eso es precisamente lo que nos pasa, no saber lo que nos pasa”. Esta observación, escrita por Ortega en Esquema de la crisis, indica claramente la pérdida de nuestra concepción del futuro. Lo cual confirma todas nuestras sospechas sobre la mediocrización de la cultura humana en el mundo actual.

La humanidad ha quedado sola con varios gritos individuales en la oscuridad que nos animan a buscar señales de excelencia y nobleza en grandes documentos del pasado. Solo el tiempo nos dirá qué repercusiones tendrán esas nobles llamadas a la excelencia en las generaciones futuras, porque el tiempo es nuestro único pasaporte al futuro.



Ramin Jahanbegloo, filósofo iraní, es catedrático de Ciencias Políticas en la Universidad de Toronto.

Traducción de Jesús Cuéllar Menezo.

 Si pensamos en el filósofo y teólogo Kierkegaard, padre del existencialismo, con su Ética universal como única senda hacia la libertad del individuo que se crea a sí mismo a través de sus actos, en contra de la masa maleable y conformista, encontraremos grandes similitudes con José Ortega y Gasset:

 "¿Cómo es este hombre-masa que domina hoy la vida pública?- la política y la no política- ¿Por qué es como es?; quiero decir, ¿cómo se ha producido?
 Conviene responder conjuntamente a ambas cuestiones, porque se prestan mutuo esclarecimiento. El hombre que ahora intenta ponerse al frente de la existencia europea es muy distinto al que dirigió al siglo XIX. Cualquiera mente perspicaz de 1820, de 1850, de 1880, pudo, por un sencillo razonamiento a priori, prever la gravedad de la situación histórica actual. Y, en efecto, nada nuevo acontece que no haya sido previsto hace 100 años. ¡"Las masas avanzan"!, decía, apocalíptico, Hegel, "sin un nuevo poder espiritual, nuestra época, que es una época revolucionaria, producirá una catástrofe", anunciaba Augusto Comte.  "¡Veo subir la pleamar del nihilismo!", gritaba desde un risco de la Engadina el mostachudo Nietzsche.
 Es falso decir que la historia no es previsible. Innumerables veces ha sido profetizada. Si el porvenir no ofreciese un flanco a la profecía, no podría tampoco comprendérsele cuando luego se cumple y se hace pasado. La idea de que el historiador es un profeta del revés, resume toda la filosofía de la historia. Ciertamente que sólo cabe anticipar la estructura general del futuro; pero eso mismo es lo único que en verdad comprendemos del pretérito o del presente. Por eso, si quiere usted ver bien su época, mírela usted desde lejos. ¿A qué distancia? Muy sencillo: a la distancia justa que le impida ver la nariz de Cleopatra." (...)
 (LA REBELIÓN DE LAS MASAS: VI COMIENZA LA DISECCIÓN DEL HOMBRE-MASA)


José Ortega y Gasset.

 La historia de la raza humana es una repetición periódica de hechos y pensamientos que se suceden con la cadencia de un péndulo: los mismos errores y horrores amparados por por un poder absolutista y abusivo, o por un poder de la masa que reclama las excelencias no merecidas, en ambos casos no congruentes con la aportación personal. Una asunción de tareas horribles porque no hay espíritu crítico, solamente interés; solamente una masa que no se implica en la construcción de una Ética general en la que el ser humano sea el beneficiario y protagonista, con la moderación de los impulsos egocéntricos que todos tenemos.


EL CARRO DEL HENO (EL BOSCO): UNA ALEGORÍA DEL EGOÍSMO HUMANO.

 Y como se puede deducir, la mediocridad impera en los gobiernos políticos y económicos con la voracidad y la sinrazón que caracteriza a todos los tiempos, el sano espíritu crítico brilla por su ausencia y la MASA coloniza la sociedad imponiendo su criterio injusto y destructivo:
 Presidentes de bancos que arruinan la entidad y a muchos de sus cientes, con recompensas millonarias.
 Presidentes de un estado que arruinan el país y se van a "contemplar nubes" con la vida resuelta.
 Presidentes autonómicos que ponen en una encrucijada a sus votantes por interés personal.
  Politiquillos que asumen la Consejería de Cultura y solamente saben fabricar faltas de ortografía por centímetro de texto escrito.
 Jueces felones que confunden la Justicia con las témporas.
 Empresarios cabrones e ineptos que ERE que ERE nos roban a los demás y a sus trabajadores.
 Empleados públicos expertos "bajistas", que nos han jodido a los demás, con enfermedades crónicas y que nos resistimos a estar en ILT.
  Sindicaleros "sin clase" que viven del cuento robando a los trabajadores que quieren trabajar pero no pueden.
 Y, en general, mangantes políticos que han hecho de un servicio su profesión, porque no sirven para otra cosa, cobrándonos unos privilegios inasumibles para un país con millones de parados, muchos de los cuales sobreviven gracias a los Comedores de Cáritas y otras beneficencias.

 No sé si me he dejado algo por comentar, pero el corolario que dejo es el comentado:
 La historia se repite y la masa rebelde es como la plaga de langosta: al final acaba muriendo por su propia voracidad, que acaba con todo.

  La sinrazón de la masa, que asume lo "políticamente correcto", sin el menor sentido crítico, nos lleva al abismo inevitable al que se arrastran nuestros políticos con su actitud de masa sin sentimiento, con la confusión de este caos que es puro egocentrismo interesado y respaldado por una sociedad unidimensional que ha perdido la perspectiva de la razón y la moral-ética, mientras maneja con soltura el GPS de un viaje a ninguna parte.



Cadáveres de inmigrantes ilegales en Lampedusa.

La tragedia de la isla de Lampedusa es un ejemplo de la incongruente cultura refinada de Europa contra el horror de una muerte por negación de auxilio, ante el temor de una ley injusta que castiga la solidaridad más elemental, equiparable a la exterminación sistemática de una raza que se considera amenazante. Ni siquiera estamos a salvo de la rapiña depredadora los "ciudadanos de pata negra", los europeos de pura raza, que vemos mermados nuestros derechos y nuestro bienestar por la mala gestión de los gobernantes.


Silvio Berlusconi: "Conmovido por las muertes de Lampedusa".

 La masa se ha instalado en todos los estamentos de la sociedad y nos dirige desde el poder, político y económico, en un continuo contagio de su peste.

viernes, 23 de agosto de 2013

POESÍA: UNA VISIÓN PERSONAL.

¡Muyayos!
¿qué es la poesía, me pregunto? Sólo sé una respuesta: Lenguaje y sentimiento, sentimiento expresado a través del lenguaje; música que suena con palabras y con fonemas aunque no exprese ninguna idea, solamente la musicalidad y el ritmo de un idioma establecido o inventado.
  Nicolás Guillén expresaba en SENSEMAYÁ el canto para matar a una culebra:
 ¡Mayombe-bombe-mayombe! (se repite dos veces más)
 La culebra tiene los ojos de vidrio;
 la culebra viene y se enreda en un palo;
 con sus ojos de vidrio, en un palo;
 con sus ojos de vidrio.
 La culebra camina sin patas;
 la culebra se esconde en la yerba;
¡caminando, se esconde en la yerba!
¡Caminando sin patas!
 ¡Mayombe-bombe-mayombe! (...)
  Un ejemplo de poesía cubana que pretende transmitir a través de la musicalidad y el ritmo del lenguaje las melodías afrocubanas.

 Son las diez de la mañana.
 He desayunado con jugo de naranja,
 me he vestido de blanco
 y me he ido a pasear y a no hacer nada,
 hablando por hablar,
 pensando sin pensar, feliz, salvado.

¡Qué revuelo de alegría!
¡Hola, tamarindo!
¡Hola, jilguerillo!
¿qué te traes hoy con la brisa?
 ¡Hola, jilguerillo!
 Buenos días, buenos días.
 Anuncia con tu canto qué sencilla es tu dicha. (...)

Gabriel Celalla nos invita a vivir la vida con intensidad, quizás de una forma pueril en este poema, pero con la decisión de una existencia única y por ello no desaprovechable, sin parcelas adquiridas en el Cielo.
 Pero, tambiém la poesía como alta cocina del lenguaje debe llegar a los más pequeños, a los que nos gustan los ripios aunque ya seamos mas viejos, ignorando los prejuicios y las tontunas que nos impone la vida, jugando con las palabras y su musicalidad:

                  
La poeta se casó con el poeto
Y en vez de tener un niño
Tuvieron un soneto.


El burro nunca dejará de ser burro.
Porque el burro nunca va a la escuela.
El burro nunca llegará a ser caballo.
El burro nunca ganará carreras.
¿qué culpa tiene el burro de ser burro?
En el pueblo del burro no hay escuela.
El burro se pasa la vida trabajando,
tirando de un carro,
sin pena ni gloria,
y los fines de semana
atado a la noria.
El burro no sabe leer,
pero tiene memoria.
El burro llega el último a la meta,
¡pero le cantan los poetas!
El burro duerme en cabaña de lona.
No llamar burro al burro,
llamarle “ayudante del hombre”
o llamarle persona.


 He querido rendir un humilde homenaje a una "poeta" (me mataría si la llamara poetisa) y a todos los que estimamos el lenguaje como una forma de expresión más allá de nuestra comunicación cotidiana, laboral o social, que nos permite la licencia poética, el lujo de la expresión por la expresión y nada más; la musicalidad del lenguaje jugando  con las palabras y las ideas que comunican.
 La gata chundarata y la oca loca entre otras locuras que podremos asumir con el juego de palabras. Ahora me toca a mí:

 trebasos tamugos, aúntiles zamugos,
 interdios caperdios ambelas cemugas.
 Ántidas manugas come estapotes,
 cesardos ampotes cas tenas anugas;
 impratos anabos, sina cacra sema.
Etarbos espekas sace prae sanema
 dis nevos trancotes, dis nakas pronemas.
 As nirria umbrote sanema discama,
 numba na prebote kalura es capama;
numba na prebote...Kalura caama.

NOTA: Los posibles lectores extranjeros no deberán intentar traducir el poema final con ningún treductor: el lenguaje no existe, es poesía (mala) en estado puro, auténtica pretensión de musicalidad.

domingo, 18 de agosto de 2013

¿QUÉ HEMOS HECHO NOSOTROS PARA MERECER SEMEJANTE TRATO?


Gibraltar (Europa Press).


  No hemos acabado con el nuevo conflicto promovido por el Gobierno de Gibraltar, apoyado incondicionalmente por el Gobierno Británico, que ha enviado a la Royal Navy para intimidar y animar más el festín, cuando a nuestro descabello se suma un diario sensacionalista alemán, Bild am Sonntag, con un artículo demoledor, titulado "El verano más oscuro de Mallorca", en el cual se habla del "ambiente decadente de la isla" y de la inseguridad que se apodera del ambiente a raíz de la crisis. Según el citado diario la norma en la isla es la violencia, el robo y la prostitución incontrolada; vamos a ver, Sodoma y Gomorra juntas.



   En la fotografía del diario se ve a unos jóvenes, probablemente alemanes, bebiendo sin mesura y con una muñeca hinchable como compañía, en el mejor estilo guiri-ramplón: el turismo español de bebida barata y sin límite con todo desmadre incluído, del que no gozan en su país.
 Pero no nos engañemos, también los flemáticos y educadísimos ingleses pierden los papeles fácilmente ante el alcohol cuando están más allá de su frontera y, con menor intensidad, intramuros de la Gran Bretaña: Londres, los fines de semana, es un museo escatológico por la basura acumulada en sus calles y en el metro; mucho antes de que en España se pusiera de moda el "botellón" y las consecuencias de suciedad y destrozo que normalmente conlleva.
 Casualmente este verano estuve en Mallorca de vacaciones, rodeado de alemanes, ingleses y, mayoritariamente, rusos, sin registrar ningún incidente desagradable; sin ver prostitución ni ser víctima de la delincuencia, que no me cabe la menor duda de que la hay, sobretodo si uno la busca en los lugares apropiados, que existen en todos los lugares del mundo incluída Alemania.


   Mallorca es un destino muy digno para el que busca tranquilidad y también para el que busca diversión, sin salirse del tiesto.
 Para los que abusan de la hospitalidad que ofrece nuestro país les diré que determinado turismo no resulta rentable y sí muy incómodo, para los habitantes de la isla y para los turistas de interior o extranjeros que sólo vienen a pasar unos días de descanso y disfrute. Además nos resulta muy caro el colapso de los servicios de urgencias por personas, españolas y extranjeras, que acuden o son llevados en estado de embriaguez o de intoxicación aguda por drogas, o con la cabeza rota por precipitarse desde el cuarto piso del hotel para zambullirse en la piscina, sin haberlo logrado.
 Probablemente toda esta campaña de acoso a España es producto del temor y la envidia; de no haber calculado bien el potencial de un país que siempre se creyó inferior dentro de sus fronteras y fuera de ellas también, lo que no es óbice para que nuestro país ejerza una fascinación especial en la mayoría de nuestros visitantes. Una prueba más de la fragilidad de una Europa que quiere constituirse en supranación sin saber aún como lograrlo.


  No es así el turismo que deseamos y necesitamos en España, ni el trato que merecemos en la prensa internacional después de soportar una crisis agravada por las exigencias de Europa.



viernes, 16 de agosto de 2013

SACÓFAGO Y MÁQUINAS PARECIDAS.



Sarcófago egipcio.

  Pues resulta que me he sometido al tercer TAC (tomografía axial computerizada), esta vez torácico (el primero fue abdominal), par ver si tengo algún tumor maligno en los pulmones, después de padecer dos broncoscopias y un montón de radiografías de tórax. Con tanta radiación voy a acabar con un cáncer de verdad.
  En el antiguo Egipto, actualmente tan convulso, los faraones se sometían después de muertos a un proceso de conservación de sus cadáveres que consistía en la extracción de las vísceras, salazón y secado y tratamiento con diversos bálsamos para después reposar eternamente en el sarcófago (del griego sarcos, carne y fagos, comer). Las vísceras eran un problema secundario para alcanzar la otra vida pero se guardaban en vasos de cerámica llamados canopes, quizás porque Anubis debía comparar el peso de los pecados, acumulados en el corazón, en una balanza equilibrada por una pluma en el platillo contrario.


  Actualmente el juicio está previamente en la balanza de la víscera/vísceras afectadas, según el oportuno y generalmente certero análisis de los médicos, tratándo de salvar la víscera (el bienestar y la vida del cuerpo) para seguir en este mundo y retrasar lo más posible lo inevitable. El sarcófago es parte integrante del proceso de salvación de lo material, y el posible enfermo deberá someterse al sarcófago momentáneamente para detectar el mal en el órgano, que podría acabar en el canope del quirófano. Sarcófagos mágicos, como el Arca de la Alianza, nos engullen día a día y nos retratan los menudillos con gran detalle tras una invasión de partículas ionizantes (TAC)



Tomografía axial computarizada (TAC).


  para componer imágenes de nuestro cuerpo, tan desconocido hasta entonces para nosotros y para nuestro médico, después de haber habitado el sarcófago estando vivos; con nuestras vísceras dentro del cuerpo y no en el canope, con la incertidumbre del dictamen de Anubis.

 
Resonancia Magnética Nuclear.


   O con campos magnéticos muy potentes de fracuencias altísimas (Terahercios), que hacen vibrar nuestros átomos de Hidrógeno para componer las imágenes por una computadora.
  Un gran avance de la tecnología al servicio de la medicina y de la vida; un "despiece orgánico" virtual para no tener nuestras asaduras en el canope de la cremación por un tiempo, mientras nos sometemos a la experiencia momentánea del sarcófago musical: la cadencia del ruido que emiten el TAC y la RMN son distintos y es lo único que te acompaña en el túnel de la vida, parecido al sarcófago.

PD: He tenido que redactar el post sin poder retroceder porque algo me lo impide. Pido disculpas por los errores que se hayan podido cometer ante la imposibilidad de corrección.

lunes, 12 de agosto de 2013

¡NO PUEDO PUBLICAR!

No puedo publicar en mi blog, no sé lo que ocurre y por eso me abstengo de opinar y acusar. La última entrega fue un desastre que nació amputada; las siguientes entregas que concebí, una auténtica prueba de paciencia que no superaría ni el Santo Job.
 Quizás una tecnología "obsoleta" en el hardware y el software haga que el invento vaya más lento que la muda de una serpiente, que el puntero se desplace con la indolencia de un caminante en el desierto y que el artífice del blog, que se niega a pasar por el aro del domador, perezca en ese desierto de la incomunicación y el olvido. Voy a intentar insertar una fotografía:

  Pues no ¡Me ha salido un dibujo-viñeta de la globalización! y ya no soy dueño de lo que lanzo al hiperespacio de la Red...
 Intentémoslo nuevamente:


  ¡Oooootra viñeta!   ¿Lo ven? es imposible hacer lo que uno quiere...
  Pues para hacer esta chapuza he consumido media hora.
 No me rindo: voy a intentarlo otra vez:


Gea se pone la máscara abominable de la Tragedia .


 Ya ven, hasta la Tierra se entristece y vierte lágrimas ante la injusticia, mar de lágrimas hermoso y cálido con la salobridad propia de los humores de nuestra especie y de otras más.

martes, 30 de julio de 2013

LA PARTÍCULA DE DIOS.


PETER HIGGS (DERECHA) Y FRANÇOIS ENGLERT (IZQUIERDA), premios PRINCIPE DE ASTURIAS 2013 DE CIENCIA Y TECNOLOGÍA, compartido con el CERN (CENTRO EUROPEO DE INVESTIGACIONES NUCLEARES).
    Pero si Rutherford concebía el núcleo del átomo compuesto solamente por protones, de carga positiva, su colega de Cambridge, James Chadwick (que recibió el Premio Nobel), descubrió que el núcleo del átomo estaba compuesto también por otras partículas (los neutrones) de masa similar y sin carga eléctrica; y así, protones y neutrones fueron las partículas elementales que sobrepasaron el concepto de átomo de Demócrito y se decantaron por el concepto de materia de Aristóteles. Ciertamente la ciencia busca nombres y colores para definir sus teorías y teoremas y fue James Joyce, el escritor irlandés, el que daría el bautismo a las partículas más pequeñas hasta entonces conocidas, en una cita acerca de una juerga (lark, según Stephen Hawking; Pork, según Wikipedia ): "Thee quarks for Muster Mark", de "Finnegans Wake" que debería ser quart convirtiéndose en quarks por una licencia poética.

Un neutrón, constituído por 3 quarks: dos down y un up.
 Fue Murray Gell-Mann (premio Nobel 1969) el que adoptó el nombre de quark (ojo, no confundir con la marca de mayonesa diabólica Hellmann´s-hombres del infierno-) después de descubrir que al colisionar protones con protones o con electrones, a alta velocidad, se obtenían partículas más pequeñas: los quarks de Hell-Mann. 


Murray Hell-Mann: Premio Nobel de Física en 1969, acompañado por Ludwig Van Beethoven (al fondo).

   Como no podía ser de otra manera, los físicos debían asignar nombres a las nuevas partículas más elementales aún que los átomos y sus primeros componentes conocidos, y aquí se superaron en imaginación y cierto sentido del humor al mezclar la física con la alta cocina o la enología, asignando "sabores" (flavors) y a cada sabor tres posibles "colores" (verde, rojo y azul). Así se describieron seis sabores básicos: Up (arriba), Down (abajo), Strange (extraño), Charmed (encanto), Bottom (fondo) y Top (cima). Resulta evidente que patículas tan pequeñas no pueden tener color (la longitud de onda de la luz es mucho mayor y no nos permitiría su observación) y menos aún podríamos degustar su sabor. Algo similar ocurrió en biología con el microscopio óptico (solamente podemos contemplar estructuras hasta los 1000 aumentos, y en inclusión de la lente en gota de aceite) y el microscopio electrónico (que por la diminuta longitud de onda que genera el chorro de electrones nos permite ampliar la materia hasta un millón de aumentos).
Glóbulos rojos y glóbulo blanco (microscopio electrónico x15000)

Bacteriófago T4 (microscopía electrónica).
       






  Pues bien, al igual que los biólogos, los histólogos y los anatomopatólogos, que estudian la ultraestructura de los tejidos vivos y los microorganismos, los físicos necesitaban una "fuente de luz" con una longitud de onda más pequeña para poder "ver" los átomos y las partículas que los componen y por ello, basándose en la física cuántica según la cual las partículas son en realidad ondas, y cuanta mayor energía tenga una partícula menor longitud de onda tendrá, la solución estaría en dotar a la partícula de más energía acelerándola; pero ¿cómo?.



Tubo de rayos catódicos utilizado por J.J Thomson.

En el S. XIX Thomson utilizó campos eléctricos de alto voltaje (unos 10000 voltios) para acelerar aquellas partículas (electrones) que se generaban por la incandescencia de un filamento metálico en el interior de un tubo de vacío y eran atraídas hacia el polo positivo (la cruz en el interior del tubo) o ánodo, estrellándose en la pantalla fuorescente después de generarse en el polo negativo o cátodo, por lo que fueron denominados rayos catódicos. Desde entonces la energía que porta una partícula se mide en Electrones-Voltio, siendo un electrón-voltio la energía que le transmite a la partícula un campo eléctrico de un voltio. En los experimentos de Thomson (con distintos tubos logró demostrar que el electrón tenía carga negativa y masa) se lograban solamente unos pocos electrón-voltio de energía, que más tarde se ampliarían en los experimentos de Rutherford con partículas alfa, obtenidas del Polonio (un elemento radiactivo) a millones de electrón-voltios.
 Ya en el S. XX empezaron a utilizarse campos electromagnéticos para dotar a las partículas elementales de mayor enegía y poder estrellarlas sobre pantallas (inicialmente se utilizaron placas fotográficas), logrando con ello una disección del "cadáver" y poder estudiar su "anatomía", tras lograr miles de millones de electrón-voltios de energía: en el siglo pasado nacieron los Aceleradores de partículas que, utilizando campos electromagnéticos pulsantes y basados en la famosa ecuación de la Relatividad de Einstein (E= mc2), la equivalencia entre la masa y la energía (los más morbosos podrán consultar dicha teoría sin moverse de este blog), logran acelerar las partículas a velocidades próximas a la de la luz (C) con el consiguiente aumento de masa; algo así como la técnica de PCR utilizada en biología/medicina para buscar "la aguja en un pajar" mediante la replicación del ADN que se pretende encontrar. En esa centuria se crearon dos grandes laboratorios de aceleración de partículas con el fin de estudiar la teoría eletrodébil unificada de Steven Weinberg, Sheldon Glashow y Abdus Salam, que emparentaron la fuerza débil y la electromagnética.


El FERMILAB, en Illinois, cerca de Chicago.


EL CERN, más cochambroso, en la frontera FRANCO-SUIZA.
   Ambos laboratorios de partículas iniciaron su labor científica como aceleradores de protones por ser partículas con carga eléctrica pero mayor masa que los electrones (que aunque proporcionan unos resultados más limpios resultan menos eficaces que los protones por su menor masa). El FERMILAB se llamó así en honor al físico italiano Enrico Fermi y fue diseñado por el físico y artista Robert Wilson, que lo concibió como una "obra de arte"; por el contrario, el CERN fue desde un principio mas funcional y sin pretensiones estéticas, pero en la última reforma (el túnel de 27 Km de longitud-LHC-frente a los 5 Km del FERMILAB) ha llegado a ser el acelerador más potente del mundo ( España es miembro colaborador en recursos económicos, técnicos y humanos)  y pretende ampliarse a 35 Km de longitud con un diseño lineal; aún no se sabe su ubicación pero Japón ha dado facilidades para que se instale en su suelo.



 Todo lo que hay en el universo se puede concebir, según la mecánica cuántica y su dualidad onda-partícula, como un conjunto de partículas; partículas que tienen una propiedad característica de cada grupo, que las define: El Espín (del inglés SPIN: vuelta, revolución). El problema de las partículas elementales es que, según la mecánica cuántica, no tienen un eje de rotación definido y no podríamos, por tanto, describir su giro como sí podemos hacerlo con una rueda o cualquier figura geométrica sobre sus distintos ejes. En realidad el espín nos dice cómo se muestra una partícula desde distintas direcciones, y en ese sentido se han postulado distintos espines:
 Espín 0: La partícula es como un punto y se ve igual desde todas las direcciones.
 Espín 1: La partícula es como un vector y se ve distinta según la dirección. al girarla 365º volvería a ser la misma.
 Espín 2: La partícula es como un doble vector (<------>) y habría que girarla media vuelta (180º) para volver a tener el mismo aspecto inicial.
 Las partículas que tienen espines 0, 1 y 2, se denominan BOSONES y son las portadoras de la fuerza. Bosones son, por ejemplo, los Fotones y las partículas W y Z, portadoras respectivamente de la fuerza electromagnética y la fuerza eletrodébil (la que emiten los elementos radiactivos). Los FERMIONES (en honor al físico italiano Enrico Fermi) son partículas de espín semientero y que, al contrario que los bosones, obedecen al principio de exclusión de Pauli, según el cual no pueden existir dos fermiones en un mismo átomo en el mismo estado cuántico. Los electrones, que son fermiones, quedan limitados en número para ocupar una capa electrónica del átomo considerado.



Las partículas elementales

  Como podrán deducir a estas alturas del comentario, no estamos hablando de física clásica y sí de física/mecánica cuántica, basada en el principio de los cuanta de Max Planck y el principio de incertidumbre de Werner Heisenberg: la energía se transmite en "paquetes o pulsos" y no de forma continua (Planck) y nunca podremos saber con exactitud el estado de un sistema o partícula porque para ello deberemos interferir en la partícula o sistema para medir su velocidad y su trayectoria, alterando la propiedad que se pretende medir. A nivel macroscópico, por ejemplo, si pretendemos medir la temperatura de un líquido introduciendo un termómetro obtendremos una lectura de la temperatura mínimamente falsa: el termómetro está a distinta temperatura que el líquido y ambos equilibran sus temperaturas dando una lectura imperceptiblemente incorrecta, pero válida a esta escala.